miércoles, 15 de abril de 2009

El baile

Me miras con tu eterna sonrisa de triunfo y me quedo clavada en el suelo sin saber que hacer, pero aguanto el tipo (como dicen por ahí, "ante todo, que no te vean sudar"). No serás tú quien me vea caer, ya conozco tus movimientos lo suficiente como para esquivar los golpes con los pies clavados en la tierra.

Te tengo delante, pero me estoy preguntando una y otra vez qué habrá sido de ti. Buscas mis ojos y me sonríes, pero hace años que no te veo. Hace años que te extraño, pero no pienso decírtelo.

No me acostumbro a ese cambio de roles, ya sabes, cuando los buenos dejan de serlo y los malos descubren la benevolencia. El eterno baile de salón del mundo, supongo.

Si bailar es lo que toca, bailemos pues. No vale la pena pararse a pensar en las cosas que dices cuando te apetece parar el mundo llenando mis oídos de frases prefabricadas.

Seguir bailando en todo lo que puedo hacer, seguir bailando y ya veremos qué pasa.

2 comentarios:

Pilar dijo...

Bailaremos la salsa de la vida, el rock de los idiotas, aunque nos pisemos los pies y nos salgan ampollas, aunque no sepa tu número de pie!! jajaja.
Me encanta! Un beso socia

Sekhmet dijo...

Hombre que si bailaremos... bailaremos incluso cuando nos paren la música