"Sólo quiero eso".
Y "Eso" se convirtió en el nombre de lo inalcanzable.
Los castillos en el aire llevan SIEMPRE un 80% de frustración en los cimientos (por eso están en el aire, de lo contrario serían castillos normales y esos no flotan). La frustración puede venir de una desilusión previa que nos lleva a la construcción de ese castillo, o bien ser producida por el envejecimiento de una dulce ilusión flotante.
La frustración, hace años, tuvo un tortuoso affair con la ira, quien adoptó el rol de "eterna ex-novia obsesa con ansias destructoras".
Por esta razón nuestros castillos en el aire siempre acaban siendo salvajemente demolidos por un ataque de ira.
Y el que quiera entender que entienda.
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1 comentario:
Ay socia...que vueltas le das a veces a las cosas!! A ver cuando te animas del todo, que ganas tengo de que te llegue algo que te de vida!!
Un beso
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