lunes, 5 de octubre de 2009

Vacíame.

Vacíame. No tengo ganas de sentir.

Hace tiempo que perdí la ilusión una vez más. Hace tiempo que volví a sentirme mal, habitante de un mundo paralelo al tuyo, un mundo desde el que veo y siento todo lo vuestro, pero desde el que no puedo participar. Llorando a gritos el cristal que separa los dos mundos filtraba sonrisas que no existían.

Y todo lo malo lo exagero. Siempre he dicho que tiendo al caos y a la absoluta desdicha.

En momentos así es cuando vuelvo al Demian de Herman Hesse y al nudo del estómago. El vértigo no me deja pensar. El miedo paralizante recorre mis venas dejando sin trabajo a la sangre evaporada: pínchame, no creo que pueda sangrar.

No sé a qué tengo miedo, sólo sé que lo tengo. El espejo me devuelve una imágen que no es verdad, la de una jóven de más de veinte años, pero yo me siento como una niña de 3 con miedo a la oscuridad. Ahora tengo miedo a la oscuridad del alma que empezó a devorarme hace meses.
Miedo a que me mires y no me veas, a que me oigas y no me escuches, a que dejes de ver tras el velo de convencionalismos que todos llevamos puesto, a quedarme atrapada por siempre jamás en este mundo paralelo al tuyo sin que realmente importe.

Por eso vacíame. Sácame la angustia, el nudo, el negro y los grises tormentosos.
Vacíame antes de que la nada me borre.

2 comentarios:

Pilar dijo...

Querida Socia:
¿No es hora de salir de esta espiral? De pensar que la vida vale la pena porque es vida? No es hora de que vuelvas a disfrutar otra vez de lo que nos rodea? Incluso de lo malo te diría!! porque lo malo nos revive, nos llena de adrenalina, nos permite conocernos.
Te repito, debes darle a las cosas la importancia que tienen, dejar que te llenen hasta el tope, llorarlas, sentirlas y después volver lenta a la normalidad, porque al fin y al cabo eso es lo que nos rodea. Vamos a darle unos puntos a esto que ha pasado por hacernos salir de la rutina y este largo finde nos bebemos con cerveza toda la mierda.
Ya sabes que te quiero.
Besos

Pilar dijo...

Y ahora te copio un poema que acabo de leer de Enrique Gracia Trinidad, y que me ha recordado a ti:

DIFICULTADES
A Emilio Porta

Lo más difícil es que el corazón
recorra su distancia sin heridas,
que el tiempo tenga besos suficientes
entre las páginas del libro que hace piedra la Historia.
Lo más difícil es
que las fotografías rocen sin abrasar
las horas degolladas,
acaricien sin daño
los encajes oscuros de las horas que fueron.
Lo más difícil es que la rutina sirva para tejer
una canción de cuna
que adormezca y abrigue los caballos sin alma del olvido.
Lo más difícil es que nuestros versos
rescaten hoy de nuevo la canción más oculta, sin sangrar,
sin hacer de la vida cotidiana un esperpento.
El resto es siempre fácil, sucede simplemente.