No voy a jurar que no estallaré jamás, juro que no lo haré hasta el minuto exacto en el que lo haga.
A veces preferiré esa vida de mentiras mal disimuladas, de cosas que me escondes, de otras que sé y me hieren. Esa vida llena de un desencanto y un dolor sordo que no comprendes.
Y no hablaré de las veces que preferiré otra cosa, porque creo que tengo la voluntad anulada. Puede que sea el Síndrome de Estocolmo, que sólo me deja lucidez para gritar de cuando en cuando.
Si sonrío, estaré asesinando a mis palabras indignadas. Si las dejo vivir, estaré asesinando a tu sonrisa.
De cualquier forma, ya me has convertido en culpable y diana de todos tus pasos errados.
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1 comentario:
"De cualquier forma, ya me has convertido en culpable y diana de todos tus pasos errados." Pero qué vamos a hacer, socia, si dejamos que mueran nuestras palabras?? si nosotras mismas las asesinamos?
Mejor que salgan y que estallen.
Un beso,
Te quiero
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